La mayoría de los expositores e interlocutores que participaron en el “Conversatorio sobre el Proyecto Hidroeléctrico Inambari”, realizado el pasado lunes 23, en la sede institucional de la Asociación Cultural Brisas del Titicaca, coincidieron en que, en caso de decidirse finalmente llevar a cabo el megaproyecto de Inambari, el proceso propio de su realización se someta a licitación pública internacional.
También obtuvo amplio apoyo la necesidad de que el proceso de propuestas y contrapropuestas que conduzcan a la suscripción del tratado de integración hidroenergética entre Perú y Brasil, que se viene discutiendo entre los organismos competentes de ambos países, sea transparente en cuanto las poblaciones de las zonas en que se han identificado posibles centrales hidroeléctricas estén permanente informadas y consultadas, en su caso, a fin de evitar conflictos y atender a los intereses de dichas poblaciones al mismo tiempo que a los intereses nacionales.
Durante el desarrollo del acto, quedó aclarado que la concesión otorgada a la empresa EGASUR para la realización de los estudios de factibilidad, es temporal y vence a mediados del próximo año y que el Estudio de Impacto Ambiental que sustentará la toma de decisiones en orden a la construcción de la central hidroeléctrica, se viene efectuando por la empresa Ecoplaneación Civil S.A., ECSA, “de manera científica, cumpliendo las exigencias del Banco Mundial”, según afirmó el Ing. Enrique Millones, Gerente General de dicha empresa.
Expositores e interlocutores, señalaron –teniendo en mente la anunciada visita del presidente Lula en diciembre próximo “para suscribir el Tratado”-, que en todo caso, las negociaciones deben hacerse con prudencia (congresista Cenzano), que no hay urgencia por ahora, por lo que no se deben tomar decisiones apresuradas (Ing. Herrera Descalzi); que el gobierno por apresurarse puede no negociar bien con el Brasil (Flores Flores).

Por su parte la congresista Susana Vilca, expresó que aún no se puede decir si el proyecto “va o no va”. Quedó evidente que su preocupación mayor es la inundación de un área extensa (37,000 Has., después de reajustes) y sobre las compensaciones que tendría que darse a los actuales pobladores que dejarían la zona del proyectado embalse. La escasa información en torno a las particularidades del megaproyecto que se proporciona a la población, fue uno de los reclamos de la congresista.
Criticó, además, que el gobierno esté buscando optar por tratados internacionales antes que utilizar el marco legislativo nacional, haciendo conocer que en relación con tal opción ha presentado sendos proyectos de ley. Se pronunció enfáticamente por la licitación internacional, para que impere la transparencia e hizo un llamado para que todos lo puneños estén alertas sobre lo que se decida en relación al tema Inambari.
El Ing. Millones manifestó que la zona del proyecto no es área protegida, que en ella la deforestación ha avanzado gravemente desestabilizando los suelos. Señaló que ha avanzado también el cultivo de la coca al igual que en el VRAE. La minería informal ha contaminado los ríos con cianuro, haciendo que la pesca sea una actividad prácticamente abandonada y hasta peligrosa para la población si consumiera especies ícticas envenenadas del río Inambari, dijo.
Algunos participantes en el evento dedujeron que tal posición busca difundir la idea de que no se perdería mucho de inundarse el área territorial que se viene calculando para el embalse. Luego informó que el impacto ambiental, consistirá en la transformació n de un ecosistema natural en un nuevo sistema artificial con posibilidades manejo técnico y científico. El E.I.A. deberá definir la viabilidad económica, técnica, ambiental y social, visando el mediano y largo plazo, anunció.
A su turno el Biólogo Ernesto Ráez de la Universidad Cayetano Heredia, desarrolló una excelente exposición sobre las características del ambiente natural de la zona, evidenciando su estrecho conocimiento de la misma. Fundamentó la necesidad de preservar la fauna y la flora del área comprometida en sus relaciones con el contexto ambiental mayor de la amazonía peruana. Abogó por el cuidado con que debe tratarse el asunto.
“Carabaya no se opone al desarrollo”, expresó su alcaldesa, profesora Nancy Rossel Angles. Expuso la preocupación de las 1,550 familias o más que serían desplazadas, las mismas que no saben si habrá compensaciones o indemnizaciones y cómo serían éstas. “Se hace propaganda de que habrá apreciable oferta de mano de obra, pero no se dice que ésta será eventual, no calificada, solo en la etapa de construcción” dijo en relación a uno de los “factores positivos” que han sido difundidos en los dos talleres informativos realizados en localidades cercanas al área del proyecto. Planteó que se garantice la permanencia de la Carretera Interoceánica y que no se afecte en modo alguno Bahuaja Sonene.
El ex-congresista por Puno, Gustavo Flores Flores sustentó la conveniencia de impulsar la materializació n del proyecto Inambari, desde un enfoque regional. “El 70% de la población puneña es pobre y dentro de ese porcentaje, el 29% se debate en la pobreza extrema”, señaló. Argumentó que para combatirla debemos utilizar nuestro potencial de recursos de toda clase, en este caso, el gran potencial hidroenergético y minero que tenemos. Hizo un llamado para el Consejo Departamental Puno y el Consejo Nacional del Colegio de Ingenieros del Perú, acerquen sus posiciones. Se mostró decididamente a favor de negociar con Brasil con calma y prudencia y de someter a licitación internacional la construcción de la megaobra proyectada, cuyas características y condiciones, son actualmente materia de solo especulación, según puntualizó.
El Ing. Fernando León Morales, representante del Ministerio de Ambiente, después de ilustrar a los participantes en la misión y funciones del ministerio en mención, informó que este organismo viene trabajando por su parte los aspectos ambientales del proyecto, buscando una ubicación que cause menor impacto, en base a evaluaciones minuciosas y rigurosas, con énfasis en la evaluación económica de alternativas y las previsiones de compensación social y ambiental en caso de que existieran daños.
El Decano del Consejo Nacional del Colegio de Ingenieros del Perú, Carlos Herrera Descalzi, reflexionó sobre las necesidades de energía que presenta nuestro país. Necesitamos energía –dijo-, pero ¿cuánta? Ahora el Perú tiene 5.2 GW (Gigawats) y se consume 4.6 GW, pero la energía requerida aumenta 10% al año. Así, el año 2037 se requerirá 64 GW y para el año 2050 entre 50 a 100 GW. De ahí que el aprovechamiento del potencial hidroenergético nacional sea de responsabilidad generacional, lo que hagamos hoy beneficiará o perjudicará a dos o tres generaciones. Brasil negocia en posición de fuerza –señaló- “no tenemos las competencias técnicas para la negociación; no creo que deba hacerse una contratación en condiciones de disparidad. Hay que negociar, pero no se puede avanzar en negociaciones en donde el país está maniatado y entregable. No hay urgencia ahora. ¿Cuál es la urgencia? Que no se tomen decisiones apresuradas”, sentenció, en una muy aplaudida intervención.