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ANUNCIO:
lunes, 26 de octubre de 2009
árboles
domingo, 25 de octubre de 2009
Paraguay II, La pobreza después de la represa.
Paraguay: La pobreza después de la represa
Menos pesca y desocupación en el tramo final de Yacyretá
Ayolas busca convertirse en polo de turismo nacional. Es una de las alternativas a largo plazo para mitigar el impacto social que deja la Mega Represa Binacional. Queda una gran infraestructura inútil para los pobladores locales.

A pocos kilómetros de la Villa Permanente se encuentra la ciudad vieja, donde vive la población que no tiene trabajo en la Entidad. La gente en su mayoría se dedica a la pesca y comercialización, el cual según Alcides Montenegro, Presidente de las Comisiones Vecinales de la zona, decayó en los últimos años, “Ayolas tiene 16 mil habitantes y los que no trabajan en la Entidad, se dedican a la pesca, lo cual ya esta en su ultima etapa”. En las buenas épocas se podía encontrar ejemplares de boga, dorado, surubí y otras especies autóctonas. Actualmente las restricciones para la pesca son muchas, por lo cual los pescadores ya no tienen fuente de trabajo.
Ante esta realidad, varias comisiones vecinales realizaron una audiencia pública, donde resaltaron esta problemática y llegaron a la conclusión de que la salida a esta crisis es convertir la ciudad en un centro turístico. Para ello deben invertir en el mejoramiento de la urbanización. Solicitaron a la Gobernación del Departamento de Misiones, invertir en el mejoramiento de caminos, lo cual harían en conjunto con la Municipalidad local. Estas obras generarían fuentes de trabajo para tres mil personas, según Montenegro.
La situación económica de los habitantes de Ayolas esta muy marcada, hay gente que tiene demasiado y otra que no tiene nada. Pepe Ríos es director de Radio San Roque de esta ciudad, él nos comenta que hay personas que se mueren de hambre, no tiene fuente de ingreso económico, por ello las comisiones vecinales se están organizando para luchar contra este flagelo.
El proyecto de convertir la ciudad de Ayolas en un centro turístico nacional, es a largo plazo, los trabajos se realizan en conjunto con la Secretaría de Turismo y la Secretaría Técnica de Planificación. Mientras los pobladores pretenden sobrevivir con la construcción de obras para mejoramiento de la ciudad, hasta tanto se termine de implementar el proyecto en sí.
La ciudad tiene una tranquilidad inigualable. Según los pobladores, es el único lugar del país donde se puede caminar por las calles hasta altas horas de la noche sin miedo a la inseguridad. Tiene varios atractivos, las playas de Corateí y San Josemí son muy concurridas por los veraneantes. El distrito es famoso por la realización anual de la “Fiesta nacional del dorado”.
La Iglesia de San Jose-mí, demuestra la presencia de los jesuitas por estas tierras, ya que hay una Vírgen María, rellena de paja, que data de época de las reducciones.
A 18 Km. de la Villa Permanente de Ayolas, se encuentra una superficie de 100 ha, donde se albergan diversas especies animales en condiciones de supervivencia y reproducción, en el Refugio de Atinguy. Este refugio es mantenido por la Entidad Binacional Yacyretá, desde 1982. Se hacen visitas guiadas por senderos especialmente trazados. Los animales nativos propios del área de influencia de la represa son protegidos con la finalidad de divulgar y desarrollar los programas de cría en cautiverio de especies con problemas de conservación.
Por: Carolina Castillo.
Fuente: jakueke.com
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lunes, 19 de octubre de 2009
Tras 5 años de masacrados en la hidroeléctrica del San Gabán.
El 28 de septiembre del 2004 se anuncia el plan de destrucción de cultivos “ilegales” de coca en la cuenca del San Gabán.
El 11 de octubre, autoridades provinciales, distritales y de centros poblados rechazan la intervención policial antidrogas; en esa semana cerca de 350 policías, 7 helicópteros, una avioneta se disponen arrasar todo cultivo de esa hoja en la zona por desición gubernamental.
El lunes 18 de octubre, la provincia se declara en huelga indefinida, sus temores de abusos contra la población campesina por parte de la policía antidroga y la DEA, se confirman con creces. Ese día se acuerda con el gerente de la Empresa de Generación Electrica (EGE) San Gabán que se utilizarán los teléfonos de esa compañía para comunicarse con los gobernantes de turno; en toda la cuenca, por entonces los teléfonos son un raro privilegio, salvo una cabina pública de precaria capacidad comunicativa y cara en Ollachea, además de otras dos en Macusani, no hay acceso al servicio, la población rural practicamente vive incomunicada; se hicieron dos llamadas a Lima.
Martes 19 de octubre, dado que no existía forma alguna de que esos pobladores puedan hacerse escuchar por el Estado peruano, se intenta "tomar" las instalaciones de la hidroeléctrica en forma pacífica; entre las 9:00 y 11:00 am se producen dos enfrentamientos en que pierden la vida cuatro ciudadanos, abaleados, dos de ellos por la espalda y caen 10 heridos. Los CAMPESINOS ESTABAN DESARMADOS Y CON RAZONES SUFICIENTES DE PROTESTA.
La zona es habitada por campesinos de varios orígenes; los nativos tenían su fuente de ingresos en la extracción de madera y la explotación del oro, dos actividades que en años recientes fueron encumbradas a inalcanzables alturas para la realidad campesina local; el gobierno de Toledo eliminó los permisos de extracción forestal y se delimitaron mayores espacios a concesiones mineras “legales” que son de propiedad de mineros de vocación mercantil (extraños). Éstos mineros foraneos, no pagan sueldos, esclavizan dando permiso de explotación durante algunas horas por cuenta del minero en el área concesionada o “explotando” sus relaves; no invierten ni un centavo en la zona, ni apoyan a las comunidades en sus necesidades urgentes (por si fuera poco, algunos tienen el descaro de declararse en quiebra y no pagar los nimios impuestos al erario nacional, ejm. Cenzano 2009).
San Gabán, la hidroeléctrica de los 113 MW de potencia, por entonces no destinaba ni un solo miserable KW para consumo dentro del territorio provincial; se había planificado un insólito proyecto en el que el enclave energético sólo era útil para la generación, sin derecho alguno sobre esa energía, ni sobre el agua de toda la cuenca. Los comuneros tenían las torres de alta tensión a la vista o dentro sus chacras y los cables pasando por encima de sus cabezas, sin embargo seguían viviendo iluminando sus noches con candil de cera, kerosene o cebo (grasa animal).
Esa es la partida de nacimiento de Carabaya como tema noticioso para los medios de comunicación actuales regionales y nacionales, las noticias de esos días son explícitos, todos los medios y autoridades cometen groseros yerros, suponen que la zona es de cordillera, que esta en la frontera con Madre de Dios, que hay valles tórridos y virgenes que los "flojos" campesinos no explotan, que la provincia es Macusani, que las aguas discurren hacia el lago Titicaca; en fin, desconocimiento absoluto que molesta viniendo de los medios de comunicación nacionales y lacera el de los regionales. Son la muestra evidente de cuan prescindibles se consideran algunos espacios dentro del Perú a inicios de este siglo XXI.22 - Noviembre 2004, convocan una "Marcha por la Paz y la vida, no a la violencia, diálogo y desarrollo para Carabaya”.
Como siempre, la mayor de las rémoras: El gobierno Regional de Puno, aprovecha la ocasión para lucirse con su vocación de sanguijuela, solicita se incremente su presupuesto de inversión a 125 millones de nuevos soles y un régimen de excepción, aún estando frescos los recuerdos de una malversación de 22 millones por la emergencia del 2003 que todavía no había sido plenamente juzgado; dinero que le fue dado a cuenta de la tributación de la única mina grande (por entonces) la San Rafael, ubicada también en la misma provincia y que nunca llegó a su pueblo; faltaría más.
Tras 5 años, algo de la realidad de esos tiempos ha cambiado; no en vano el Pais se prostituyó al más vil antojo de cualquier vago o subempleado extranjero con contactos en algún banco multilateral suficiente como para crear un emprendimiento minero; desde el 2007 se conectaron algunas comunidades al sistema nacional de electrificación rural, aunque todavía la EGE San Gaban permanece cautiva, llenando las manos de esbirros extraños que la "administran" a placer; toda la inversión Estatal se regalo (a cambio de nada) al directorio y una caterva de bellacos que ostentan el record más alto de denuncias mediáticas por corrupción, sueldos altos, nepotismo etc; NINGUNO ES CIUDADANO DE CARABAYA, ni siquiera vive dentro de sus límites.
Ahora ya existe telefonía celular (cara, pero hay); se anunció que en éste mes de octubre del 2009 se hará la licitación del internet de banda ancha. ¿se hará?.
La Interoceánica que en el 2004 era un sueño, hoy es una realidad, está siendo pavimentada; falta la mejorar la interconexión vial con Arequipa, Cusco, Sandia y Bolivia, pero algo es algo; hay mejoras y aún falta mucho.
Hoy la lucha es por los atropellos so pretextos del uranio, de la hidroelectrica del Inambari, el Gas del Candamo, el petroleo de Azaroma. La lucha continúa, urge aprender de los hechos recientemente pasados.
Hoy la gallinita de los huevos de oro cacarea, el trabajo recién empieza. ¡Mis paisanos no murieron en vano!.
Gracias y QEPD.
POR: WALDIR TUNI.
viernes, 16 de octubre de 2009
OAS, ridícula mejora de proyecto Inambari.
HIDROELÉCTRICA EN LA SELVA.
Según consorcio, se reducirá en 15 metros la cota o altura de las obras. La compañía OAS aseguró ayer que tiene previsto realizar cambios en el proyecto para construir la hidroeléctrica de Inambari con el fin de reducir su impacto ambiental. Así lo informó Valfredo Ribeiro, gerente general en el Perú de la constructora brasileña.
Cabe precisar que el Consorcio Egasur, formado por OAS (51%) y Electrobras (29,4%) y Furnas (19,6%), tiene la concesión temporal para realizar los estudios de impacto ambiental, proceso previo al desarrollo de la hidroeléctrica que demandaría una inversión de US$4.000 millones.
Uno de los cambios inminentes previstos por la empresa sería disminuir la cota o altura de la hidroeléctrica en 15 metros —es decir de 540 metros sobre el nivel del mar (m.s.n.m.) a 515 m.s.n.m.— lo que reduciría el área de inundación y evitaría el impacto en la zona de amortiguamiento del Parque Nacional Bahuaja-Sonene.
Si bien Ribeiro no precisó cuánto menor sería el impacto ambiental, sí detalló que el consorcio busca el equilibrio entre el costo del proyecto, su viabilidad financiera y la capacidad de producción eléctrica.
Al respecto, Mariano Castro, ex secretario ejecutivo de la Comisión Nacional del Ambiente, comentó que la reducción de la cota es importante en la medida en que se precise cómo incidiría en el ambiente. Según el especialista, ese no es el único reparo que existe sobre el proyecto, pues la hidroeléctrica también afectaría el ecosistema de los ríos de la zona y produciría una gran cantidad de gases de efecto invernadero debido a la inundación de más de 40.000 hectáreas de bosques.
Ante ello, el ejecutivo de OAS responde que tiene que tomarse en cuenta que la zona donde estará la hidroeléctrica (la frontera de Cusco, Puno y Madre de Dios) ya sufre el impacto negativo de la minería informal, la extracción maderera, así como del cultivo de coca y de otros productos.
Entonces —responde Castro— ello debería ser un estímulo para exigir que los ejecutores del proyecto cumplan con los estándares medioambientales más altos. “Con los resultados del estudio de impacto —que debe estar listo a fin de año— se debe aprovechar el proyecto (Inambari) para analizar cómo mitigar también la deforestación y contaminación que ya afectan la zona”, comentó.
¿DISTRIBUCIÓN ELÉCTRICA?
Otro punto sensible es la distribución entre el mercado doméstico y el externo de la energía que se produzca en Inambari. Aunque el ministro de Energía, Pedro Sánchez, ha dicho previamente que no hay nada definido, fuentes del sector informan que la primera propuesta del sector fue requerir el 20% de los 2.000 MW (megavatios) de potencia de Inambari para el Perú en los primeros diez años del proyecto, 40% los siguientes diez años y luego el 100% se destinaría al mercado interno. El titular del MEM no respondió las preguntas que para este informe le remitió este Diario.
Según Ribeiro, ese tema lo tienen que definir los funcionarios de los ministerios de Energía de ambos países que negocian el convenio de integración energética binacional. Sin embargo, añadió que la distribución de la electricidad es un punto neurálgico para financiar el proyecto. Aunque evitó pronunciarse sobre qué proporción sería la ideal, Ribeiro aclaró que la provisión para el mercado interno debe ser fija, porque se tiene que asegurar la venta del 100% de la energía que se produzca. “Se pueden hacer arreglos para incrementar la provisión para el Perú, pero el consumo nunca puede ser menor al acordado”, detalló. Consultado sobre cuándo se definiría ese tema, el ejecutivo dijo que si bien no depende de la empresa, se puede esperar una cifra en 60 días.
Respecto al precio de la electricidad de Inambari para el consumidor final, OAS dijo que se definirá en función del mercado donde se distribuya, pues la idea es que sea competitivo tanto en Brasil como en el Perú. Para tener en cuenta.
EL FUTURO DE LAS HIDROELÉCTRICAS.
Si bien el Perú y Brasil firmaron en abril pasado un memorándum de entendimiento para construir seis hidroeléctricas en la cuenca oriental de los Andes, con una potencial inversión de US$15.000 millones, ahora se sabe que el futuro de tales proyectos depende de la ejecución de la de Inambari. Según Valfredo Ribeiro, si no se llegara a un acuerdo de integración energética, el proyecto se truncaría y con él la posibilidad de desarrollar las centrales de Sumabeni, Paquitzapango, Urubamba, Vizcatán y Chuquipampa, que interesan a Electrobras. ¿La razón? Pues si se da tal escenario, Egasur perdería los US$20 millones que ya ha invertido en los estudios de prefactibilidad de Inambari. Ante ello, los inversionistas interesados en aliarse a la estatal brasileña no tendrían confianza para invertir en el país.
EN PUNTOS.
1. Fuentes del Ministerio de Transportes comentaron que ya se han reunido con los representantes de Egasur para conversar sobre el impacto del proyecto Inambari en los tramos 3 y 4 de la IIRSA Sur.
2. La oposición al proyecto Inambari es mayor en Puno, refirió la empresa.
3. El consumo eléctrico promedio del mercado interno es 4.200 MW y su costo es de US$45 el MW.
POR: SILVIA MENDOZA.
jueves, 15 de octubre de 2009
Paraguay: politica exterior e integración hidroelectrica; I parte

La política exterior, como política pública, también expresa necesariamente los términos de gobernabilidad interna y en este sentido se plantea la variable tipo de régimen como un elemento clave a tomar en cuenta.(7)
Durante los primeros años de la dictadura del General Alfredo Stroessner, la política exterior estuvo dirigida a obtener la legitimidad internacional del régimen más que a promover la inserción productiva del país dentro el sistema internacional.
A pesar de esto, en los años sesenta y setenta se afianzaron las relaciones económicas del Paraguay con sus vecinos y se desarrollaron los grandes proyectos hidroeléctricos (8) que impulsaron el crecimiento del país, aunque éste no se tradujo en una mejora sostenida que posibilitara un desarrollo equilibrado y equitativo de toda la sociedad en el largo plazo.
Estos planes de aprovechamiento hidroeléctrico sentaron las bases para futuros proyectos de integración. De hecho, en buena medida, nuestros procesos de integración económicos han tenido como base proyectos de integración y complementación energética con distintos ejes al interior de los cuatro miembros originarios del MERCOSUR, tales como: “Argentina - Paraguay” en Yacyretá; “Brasil - Paraguay y el Acuerdo Tripartito con Argentina” en Itaipú;(9) “Argentina - Uruguay” en Salto Grande; las propuestas de Corpus Christi y Compensador (entre Argentina y Paraguay, en estudio), las de Garabí, San Pedro y Roncador (entre Argentina y Brasil, en estudio) y la de Iguazú (entre Brasil y Paraguay, en estudio).
Inicialmente, como un enorme desafío para las áreas de producción, hoy las centrales de Itaipú, Yacyretá y Salto Grande, más allá del suministro de energía, representan una oportunidad de comprensión, cooperación y armonía entre nuestros pueblos.
NOTA DE EDICION:
- El caso Paraguayo, por su experiencia de haber firmado convenio de cooperación hidroelectrica con Brasil e incluso tripartitos incluida la Argentina, es el más parecido de lso ejemplos que se tiene en sudamérica sobre el impacto, costos, beneficios y demás efectos de las presas hidroelectricas.
- Este artículo es parte de la tesis doctoral: Granato, L; Oddone, N; Panel, M. PARAGUAY DE CARA AL FUTURO: POLÍTICA, ECONOMÍA Y ENERGIA EN EL MERCOSUR; Revista de Relaciones Internacionales y Ciencias políticas; consulta On Line: web de la Universidad de Málaga: los autores son prof de las Universidades Abierta Interamericana, Nacional Tres de Febrero (Argentina, los dos primeros) y de la Universidad Del Salvador (Paraguay, el tercero).
- Las fotos son de las represas de Itaypú, inaugurada el 5 de mayo del 1984; y Yaciretá inaugurada el 26 de abril de 1989 respectivamente.
miércoles, 14 de octubre de 2009
Tree Gorges y Tablachaca; dos ejemplos trágicos.

Lamentablemente, para ello, primeramente necesitamos un gobierno con capacidad de raciocinio administrativo, técnico e innovador. Luego necesitamos que la administración de nuestros recursos naturales y sus derivados procesos de cambio sean basados en conceptos de modernidad y ellas implementen el más alto grado de investigación social-técnico- científico y preservación ambiental. Es decir, todos los proyectos de envergadura, como el proyecto de la hidroeléctrica Inambari, deben primeramente pasar por una minuciosa evaluación y en ello no debe primar el concepto meramente economicista pero si la evaluación técnica-social- ambiental. Con este concepto, lo único que implico es que los procesos de evaluación de los efectos positivos y negativos del proyecto a largo plazo, se hace más dinámica, transparente y sostenida.

Quepa resaltar que estos procesos de peligro han sido reconocidos por las mismas autoridades del gobierno Chino.
Este ejemplo, implica que las autoridades y técnicos encargados del proyecto deben de estar en constante proceso de conversación y consultación con las comunidades afectadas, y en lo posible, las investigaciones relacionadas deben cuantificar los efectos del proyecto de mediano a largo plazo.

Saludos,
Egdardo Alarcón. PhD.
Presidente EnviroANDES.
Environmental Geoscientist/Geotechnist
Cientifico Geoambiental/Geotecnico.
MOB: +61 (0)424316927
Prof. peruano en Australia.
NOTAS DE EDICIÓN:
- Tree Gorges Dam, la mas grande presa del mundo, inaugurada en 2003; consta de un dique de contención de 1300 metros sobre el rio Yangtze, elevando el nivel de agua en 186 metros, el área anegada afecta al 40% del área fértil destinada a la producción de granos de China Popular, el 70% de estos espacios eran destinados al cultivo de arroz. 1,2 millones de chinos deberán ser reubicados (la más grande migración obligada de la historia) y la población indirectamente afectada superan los 300 millones.
- La represa de Tablachaca en Anchash, forma parte del complejo Antunes de Mayolo que surte de energía a gran parte del país. "Luego de su primer llenado completo en septiembre del 1972, se rergistraron los primeros movimientos en la ladera derecha y en las inmediaciones del estribo derecho de la presa y áreas afines. Los movimientos de derumbe continuaron en los años subsiguientes y debido a que la magnitud de estos se intensificó, lo que puso en serio peligro al complejo, Electroperu inició en 1978 una profunda campaña de investigación para definir claramente la extensión , profundidad y mecanismo de falla del derrumbe N° 5, para entonces planificar, diseñar y ejecutar medidas para su estabilización". fuente: Yabar Bedoya, José Alcidez; "ESTABILIZACION DEL PIE DE CONTRAFUERTE TABLACHACA (DERRUMBE N° 5) - BREVE HISTORIA DEL DERRUMBE, SITUACION ACTUAL Y MEDIDAS PROPUESTAS". UNSAAC - Cuzco; documento consultado propiedad de la PUCP.
- Las tres primeras fotos son del Tree Gorges Dam (China) y la cuarta es la presa de Tablachaca, Ancash (Perú).
Árboles que valen oro.
ESPECIAL. FRENO A LA DEFORESTACIÓN.
En la lucha contra el cambio climático el hombre no podrá prescindir de un aliado: los bosques tropicales.
BANGKOK. La estrategia de la comunidad internacional para detener la deforestación, hoy responsable del 20% de las emisiones de CO2, probablemente será uno de los componentes claves del nuevo pacto climático que se prevé cerrar en diciembre, en Copenhague. Por primera vez los países en desarrollo, ricos en recursos forestales y bosques, como el Perú, serían remunerados por los servicios climáticos que brindan a la humanidad entera. Así como encierra oportunidades sin precedentes para preservar la Amazonía, la forma como se negocia REDD (reducción de emisiones derivadas de la deforestación y degradación de los bosques) también podría entrañar amenazas mayores para sus pobladores, los ecosistemas y la biodiversidad.
En la delicada maquinaria que regula el clima, los árboles cumplen un papel esencial: retiran grandes volúmenes de CO2 de la atmósfera de manera que las temperaturas se mantengan en un nivel conveniente para la vida humana. Tal función, sin embargo, no les ha garantizado la supervivencia. La tala indiscriminada de bosques tropicales, con miras a desarrollar la extracción petrolera, la agricultura o simplemente usufructuar la madera, se ha incrementado hasta alcanzar en la actualidad los 13 millones de hectáreas anuales, una superficie superior al territorio de Ucayali. La deforestación ha llegado a tales magnitudes que es hoy la fuente de 1/5 de las emisiones de CO2.

EL ORIGEN DE REDD.
En el contexto de la lucha contra el cambio climático, cuando urge sacar de la atmósfera la mayor cantidad posible de gases de efecto invernadero para evitar que las temperaturas suban más de 2 °C en las próximas décadas, de pronto los bosques cobran un valor inusitado. Los países industrializados, responsables históricos del calentamiento global y los más grandes emisores de CO2 per cápita en la actualidad, están llamados y se dicen dispuestos a financiar la conservación de los bosques tropicales en los países del sur, que no cuentan con suficientes recursos para hacerlo. Esta es la lógica detrás de REDD.
Los orígenes del proyecto se remontan a la Cumbre del Clima de Montreal, en el 2005, en donde la Coalición de Países con Bosques Tropicales, encabezada por Papúa Nueva Guinea y Costa Rica, y en la que también se encontraba el Perú, presentó una moción para que la reducción de emisiones procedentes de la deforestación se incluyera en la convención de la ONU sobre el clima. Hace dos años, en la cumbre de Bali, se convino que el manejo forestal sostenible y la reducción de emisiones generadas por la tala y la degradación de los bosques se incluyeran en el proceso negociador de los acuerdos sobre el clima que deberían concluirse en diciembre en Copenhague.
La ampliación de los objetivos de REDD se produjo por presión de países como China e India, que sin sufrir de altos índices de deforestación como es el caso de Brasil, podrían acceder a subsidios por extender sus superficies forestales (a través de las plantaciones). Aunque todavía no se conocen los montos precisos que el Norte transferirá al Sur por concepto de bosques, se calcula que se trataría de entre 30 y 50 mil millones de dólares anuales.
COMPLICACIONES.
Sin embargo, a menos de dos meses de la cita en la capital danesa todavía no se sabe si REDD se firmará y cuál será su contenido final. Dos semanas de discusiones durante la cumbre preparatoria de Bangkok han arrojado más complicaciones que progresos en las negociaciones, y las principales ONG ambientalistas incluso advierten que el espíritu inicial del proyecto se viene pervirtiendo.
Laura Furones, de la Ecosystems Climate Alliance (ECA), identifica dos graves problemas: “No existe claridad sobre lo que se va a proteger ni sobre cómo hacerlo. El hecho de no definir lo que es un bosque podría conducir a valorar del mismo modo un bosque natural que una plantación, cuando bien sabemos que un bosque primario almacena mucho más carbono y alberga una riqueza en biodiversidad invalorable. En segundo lugar, al no delimitarse qué prácticas son permisibles y cuáles no lo son, se podría llegar al absurdo de que dinero de REDD acabe subsidiando la tala industrial”. ECA y Greenpeace están convencidos de que si no se introduce una salvaguarda en el texto para evitar la conversión de bosques naturales en plantaciones forestales, REDD podría resultar en una catástrofe ambiental.
Por otro lado, el valor monetario que repentinamente adquieren los árboles puede ser motivo de tensiones sociales y conflictos entre indígenas, colonos y autoridades en los países con bosques tropicales que carecen de legislación adecuada para garantizar los derechos de propiedad, individuales o colectivos, de los suelos y sus recursos.
En declaraciones al diario inglés “The Guardian”, Peter Younger, especialista en crímenes medioambientales de la Interpol y autor de un informe para el Banco Mundial sobre tala ilegal, dijo recientemente: “Las alarmas están sonando. Esto simplemente es demasiado vasto como para controlarlo. El potencial para la criminalidad es enorme y quienes lo están poniendo en marcha ni siquiera se han percatado de ello. El crimen organizado ya le ha puesto el ojo al naciente mercado forestal”.
Para Fiorella Pizzini, consultora peruana especializada en temas forestales, la principal amenaza de REDD en el Perú consistiría en que el mecanismo finalmente no se pusiera en marcha: “Las expectativas no cumplidas podrían acelerar el ritmo de la deforestación. La gente que está esperando incentivos para conservar el bosque puede perder la paciencia y optar por destruirlo para cultivar. No olvidemos que en nuestro país la principal causa de la deforestación es la agricultura migratoria”.
El director general de Cambio Climático del Ministerio del Ambiente y cabeza de la delegación peruana en Bangkok, Eduardo Durand, recordó a El Comercio que, sin esperar la firma de REDD, el Perú ha iniciado un ambicioso programa de conservación de bosques que busca reducir a cero la deforestación en nuestro país. “Esperamos que se creen políticas e incentivos mundiales para apoyar estos esfuerzos”, dijo sin entrar en detalles sobre las negociaciones relativas a REDD.
SEPA MÁS.
Los bosques tropicales ocupan solo el 7% de la superficie terrestre, pero concentran hasta el 90% de las especies animales y vegetales.
Las mayores extensiones se concentran en Brasil, Indonesia, Congo y el Perú.
La deforestación produce un aproximado de 1,6 mil millones de TM de CO2 cada año. Esta cantidad es superior a las emisiones expulsadas por el transporte en todo el mundo.
Las causas de la deforestación son varias: la agricultura de subsistencia, la agricultura a gran escala (café, soya, aceite de palma), la tala industrial, la exploración y extracción petrolera y minera.
POR: ERIK STRUYF ENVIADO ESPECIAL.
lunes, 12 de octubre de 2009
2do taller informativo, Mazuco 18 Ago 2009.
La indignación popular tiene este origen:

• ¿Que pasará con la migración de peces cuando se concluya la hidroeléctrica?
re: ECSA: No se han encontrado peces migratorios, pero si lo hubiera, estos tienen otras vías alternativas, como el río Tambopata, Las Piedras, Los Amigos.
• ¿Que actividades se realizaran con respecto a la mitigación para la inundación de mas de 100 km del CVIS?
re: ECSA: La cota de inundación es de 540 msnm, los especialistas están haciendo los posibles trazos de la carretera, que tendrían que ser mas bajo que los 540 msnm.
• ¿Con respecto al tema de ANPS, en el caso del PNBS, que acciones estas previendo?
re: ECSA: Estos resultados lo podremos tener para el tercer taller.
• ¿Que pasaría si colapsa la presa y cuales serian las acciones de mitigación?
re: EGASUR: Se cuenta con aparatos electrónicos que miden el movimiento de la presa, además de ello pensamos contar con un seguro para estos tipos de accidentes.
• ¿Cuales serán las alternativas a la disminución del río Inambari, con respecto a las actividades agrícolas río abajo?
re: Para ello servirá bastante el caudal ecológico, que es el agua que permanentemente debe circular para satisfacer las necesidades de las poblaciones río abajo.
ECSA ingenieros: Ecoplanacion Civil S. A. Empresa privada encargada de los estudios de impacto ambiental
EGASUR: RUC 20380836603; empresa encargada del proyecto hidroelectrica del Inambari
>Fuente:


Obispos critican hidroeléctricas Amazonía.
CONGRESO EN MANAUS. CUESTIONARON NUEVAS HIDROELÉCTRICAS Y CARRETERAS.
Prelados de la Iglesia Católica reunidos en Brasil dijeron que es falso creer que los indígenas impiden el desarrollo económico.
BRASILIA. Dirigentes católicos latinoamericanos expresaron su preocupación por las amenazas que enfrenta la Amazonía por proyectos de desarrollo que afectan a las poblaciones indígenas.
Iniciativas como plantas hidroeléctricas y carreteras buscan “maximizar ganancias” a expensas de los derechos de los indígenas y de la preservación de la naturaleza, advirtieron los dirigentes religiosos al finalizar un encuentro de cuatro días.
“Queremos manifestar nuestra preocupación por las múltiples amenazas que rodean a la Amazonía”, expresó la declaración final del tercer encuentro regional sobre la Amazonía, celebrada del jueves al domingo en la localidad brasileña de Manaus.
Con la participación de obispos, sacerdotes y dirigentes laicos de once países latinoamericanos, el encuentro advirtió sobre las “creencias equivocadas” en torno al bosque húmedo sudamericano, como la idea de que se trata de la última frontera de la humanidad que debe ser ocupada y que los indígenas son un freno al desarrollo.

CONVOCATORIA DEL CELAM.
La declaración fue particularmente dura con los proyectos estatales de infraestructura en el bosque húmedo que buscan “la integración de los países en el marco de la racionalidad mercantilista occidental de maximización de ganancias”.
Los religiosos advirtieron que tales proyectos “violan los derechos de los pueblos indígenas y afrodescendientes a la territorialidad, vivienda, agua dulce, educación, salud y trabajo”.
El gobierno brasileño ha enfrentado críticas por planes de construir plantas hidroeléctricas en la Amazonía, con proyectos considerados cruciales para el futuro energético del país.
En la cita de Manaus participaron representantes de Argentina, Bolivia, Colombia, Costa Rica, Uruguay, Honduras, México, Perú, Surinam y Venezuela, convocados por el Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM).
La Amazonía cubre una extensión de 6,1 millones de kilómetros cuadrados en siete países sudamericanos, y se le considera la mayor reserva de diversidad biológica del mundo que viene siendo afectada por la deforestación indiscriminada y contaminación.
LA CLAVE.
Peligros en amazonía peruana. En el Perú fueron identificados dos graves peligros: la construcción de la Carretera Interoceánica y la anunciada construcción de una enorme hidroeléctrica en Inambari (frontera de Puno con Madre de Dios) que inundará enormes extensiones de nuestras áreas naturales protegidas solo para satisfacer la creciente demanda de energía en Brasil.
AP.
miércoles, 7 de octubre de 2009
VOCES CRITICAS EN ARGENTINA Y BRASIL ANTE EL LANZAMIENTO DE GARABI
14 de marzo: Día Mundial de acción contra las grandes represas• Se suman a los reclamos por los negativos impactos sociales, económicos y ambientales de las represas de Salto Grande, Yacyretá e Itaipú. |
PABLO NERUDA. CANTO GENERAL.
PERU AL MEJOR POSTOR (AEP)
El Economista German Alarco es un ilustre Economista que actualmente tiene una Catedra en Centrun de la Univ. Catolica y si bien no comparto su analisis un poco sesgados para mi gusto, debo indicar que sus escritos van mas alla del analisis económico, existe en el un compromiso social...temas que muchas veces olvido por el afan de lograr objetivos.
Saludos,
Walter Espinoza.
"Actualidad Económica del Perú"
¿Perú al mejor postor?
Germán Alarco Tosoni
Investigador principal CENTRUM Católica
La realidad de estos tiempos nos obliga a estar en alerta máxima. Mañana o en una semana, a nuestras autoridades municipales, estatales o nacionales se les puede ocurrira vender a la iniciativa privada el parque que tenemos cerca o los escasos metros cuadrados del retiro municipal frente a nuestras viviendas. Si las conciencias se comercializan fácilmente, dirán nuestras autoridades, hay espacio suficiente para vender lo que sea o desarrollar “proyectos conjuntos” con la iniciativa privada. Es un virus por deshacerse de todo en aras del “progreso”.

lunes, 5 de octubre de 2009
Inambari: Agradecimientos al macabro oportunismo centralista del micro Estado.
por: Waldir Tuni
En este tiempo es interesante leer cómo se mueven las aguas en el mar de opiniones nacientes en el sur del Perú.
Con respecto del problema del proyecto de hidroeléctrica del Inambari, es risible leer a un señor Fuentes (dizque lider de alguna región multicolor, poliglota, exotista, folcloroide creada por él y a su medida, en el país del nunca jamás), alzando la voz por una zona que nunca estuvo en su agenda: el norte extremo del territorio que fuera delimitado como región Puno. Y ridículo leerle reclamando con todo pretexto, SU "DERECHO" A SER Y HABER SIDO “CONSULTADO”[1]. Párela amigo, guarde saliva para su campaña o para cuando tenga mejores argumentos.
Otra, un señor Vallenas Gaona, abogado de amplio recorrido universitario, varias veces encumbrado directivo de la UNA (¿¿¿que habrá hecho por esa zona con la que hoy se llena la boca, cuando ocupaba esos cargos???), se le lee buscando "CONSIDERANDOS" que alimenten su futura “…prueba judicial … para poder materializar una acción de interés publico en protección tanto del ANP y de las poblaciones afectadas sin consulta previa conforme a los criterios del Convenio OIT 169”... ¡interesante!.
¿Será “el interés al chancho, o a los chicharrones”?.

Pues bien, a nosotros, algunos ciudadanos de Carabaya, nos queda agradecer este oportunismo; en fin… que más da… al fin y al cabo, ellos representan un interés lesivo que es preciso combatir en casa, a mediano plazo y con propuestas (las que no les leemos a los mentados amigos, por ejemplo).
Al eventual amigo Fuentes y al sorpresivo amigo Vallenas, GRACIAS.
Otro si, sepan señores, el derecho al futuro de la zona en cuestión, la selva baja y alta de Carabaya en conjunto y al unísono con las zonas de protección nacional contiguas, pasan porque ustedes, LIDERES DE MEDIANO PODER NACIONAL Y ALTÍSIMO PODER REGIONAL, tomen las medidas de gobierno (o las propongan), tal que el desarrollo económico, social, cultural autóctono de los pueblos de vuestro altiplano circunlacustre que tanto les apasionó siempre, NO DEPENDAN ECONÓMICAMENTE EN ABSOLUTO de un pedazo de selva de muy frágil ecosistema como la nuestra. Mientras menos volumen demográfico interactuando indefectiblemente sobre un ecosistema por razón de supervivencia, menor será la probabilidad de daño irreversible.
¡Propuestas señores¡, proposiciones para el desarrollo de Puno ciudad, y para la vergonzosa y caótica Juliaca. Nuestra selva no puede pagar más por la ineptitudes históricas de las autoridades de esos dos centros urbanos incapaces de generarse los recursos que necesita, por si mismos.
[1] Pronunciamiento del GR Puno, 20 de Julio 2009. http://waldirtuni.blogspot.com/2009/08/otra-vez-fuentes-y-su-gente.html
Resumen para prensa. El comercio.
El Comercio (20/09/2009)
¿ENERGÍA PARA BRASIL?
Varios aspectos convierten a la hidroeléctrica de Inambari en un proyecto ambiental y socialmente polémico, aunque económica y energéticamente ambicioso.
En medio del espeso bosque que comparten Puno, Madre de Dios y Cusco, aguas arriba del puente Inambari, se proyecta construir una represa con un tamaño equivalente a 10.000 estadios nacionales. Pero no son únicamente sus dimensiones lo que hacen excepcional a este proyecto.
Varios aspectos convierten a la hidroeléctrica de Inambari en un proyecto ambiental y socialmente polémico, aunque económica y energéticamente ambicioso. Los supuestos niveles de inversión (US$4.000 millones), las características de su construcción (no hay ninguna obra de este tipo en la selva peruana), la cantidad de electricidad que se generaría (2.000 megavatios: dos veces más energía de lo que genera nuestra más grande hidroeléctrica, la del Mantaro) y su proximidad al frágil ecosistema del Parque Nacional Bahuaja Sonene.

¿ENERGÍA PARA BRASIL?
En abril de este año, tras anunciar la firma de un nuevo memorándum de entendimiento con Brasil que permitiría la construcción de seis hidroeléctricas en la selva, el presidente Alan García celebró la potencial inversión de US$15 mil millones y su impacto en nuestra economía. En ese momento, quizá sin proponérselo, inició una polémica que se ha ido alimentando por la falta de información oficial respecto de los proyectos que estarían en manos de empresas brasileñas.
Esa misma escasez de información y la confirmación de que el Ministerio de Energía y Minas (MEM) otorgó en junio del 2008 —antes de anunciarse el acuerdo bilateral— una concesión de dos años al consorcio Egasur, formado por Electrobras y OAS, han concentrado la atención y la alerta sobre la central de Inambari.
Más allá del entusiasmo que pueden generar los US$4.000 millones —representa poco más del 3% del PBI nacional—, la discusión gira en torno a la pertinencia de un proyecto de esta magnitud en territorio amazónico y sobre si estamos preparados para asumir sus costos y beneficios.
Los especialistas consultados coinciden en que el Perú debe apostar por las hidroeléctricas no solo por la disponibilidad del recurso, sino porque son el medio más limpio para suministrar la electricidad que el desarrollo económico demanda.

Según el ex viceministro de Energía Pedro Gamio, las hidroeléctricas también garantizan el suministro futuro y un costo competitivo, aunque advierte que estas deben tener una planificación rigurosa para saber dónde construirlas y bajo qué condiciones.
César Butrón, presidente del Comité de Operación Económica del Sistema Interconectado Nacional, considera, por su parte, que las iniciativas brasileñas son bienvenidas porque el mercado interno no tiene incentivos para invertir en hidroeléctricas, debido a que se confía en demasía en la posibilidad de generar energía a gas.
Uno de los principales reparos tiene que ver con el destino de la energía que producirían las hidroeléctricas, pues el interés de Brasil es llevarla a su territorio. Aunque el MEM no explica cómo se repartiría esta energía, versiones extraoficiales afirman que un primer planteamiento habría sido llevar el 75% a Brasil y que el 25% quede para el Perú. Otra versión sostiene que la provisión para nuestro país se incrementaría gradualmente hasta llegar al 100% en un horizonte de 20 años.
Al respecto, el ex ministro Carlos Herrera Descalzi opina que se debe priorizar el mercado interno. Butrón, en cambio, propone que la provisión eléctrica acompañe el crecimiento de la demanda. A pesar de que el MEM asegura estar negociando las mejores condiciones para el país, Herrera desconfía de la capacidad del gobierno para negociar frente a un gigante como Brasil.

LOS IMPACTOS AMBIENTALES.
La polémica con esta hidroeléctrica tiene que ver también con el lugar en el que se piensa construir la represa. El embalse —estimado en 41.000 hectáreas, la sexta parte de Lima Metropolitana— requerirá la deforestación de una gran parte de bosques tropicales ubicados en la zona de amortiguamiento —esa suerte de cinturón de protección natural— del Parque Nacional Bahuaja Sonene y cubrirá, además, zonas pobladas (ver infografía y nota de la página siguiente). El experto Luis Moreno —del Colegio Nacional de Ingenieros— explica que el primer gran reto será la construcción del dique que detenga las aguas del río Inambari. “Ello implicará modificar el cauce del río y remover una gran cantidad de tierra”, advierte.
Para Luis Espinel, director de Conservación Internacional, estos desbordes afectarán las rutas naturales de los peces migratorios y reducirán el caudal del río Inambari aguas abajo. El Ministerio del Ambiente (Minam) ha calculado los costos de este impacto en US$200 millones, basado en la captación de carbono por hectárea afectada.
Moreno estima que estos serían mucho mayores, pues “no se está considerando el impacto sobre las áreas de servidumbre que tendrían que otorgarse para las líneas de transmisión eléctrica hasta Brasil, ni la alteración de la biodiversidad”.

La inundación de esos grandes bosques —que afectará, según la misma empresa, el 4% del Bahuaja Sonene— podría generar gases de efecto invernadero (carbono y metano), “como consecuencia de la descomposició n de los compuestos orgánicos sumergidos por el embalse”, asegura Martín Arana, consultor internacional en temas ambientales.
Él ha calculado —de acuerdo con fórmulas recomendadas por el Panel Intergubernamental de Cambio Climático— que si no se toman medidas de mitigación durante el primer año de funcionamiento de la hidroeléctrica, se generarán siete millones de toneladas de carbono (5% de las emisiones anuales en todo el país) y un volumen importante de metano. El especialista recomendó, por ello, que el estudio de impacto ambiental por desarrollar tenga en cuenta tecnologías que mitiguen estas emisiones, tal como se hace en Brasil.
El ministro del Ambiente, Antonio Brack, declaró que la posición de su despacho dependerá de los estudios de prefactibilidad. “Aún no está decidido que se vaya a hacer la obra”, concluyó. En todo caso, precisó que de hacerse esta no debería afectar el Parque Nacional Bahuaja Sonene.
EL DATO.
El consumo eléctrico anual promedio del país está en 4.200 megavatios (MW), la capacidad instalada del mercado energético suma 6.000 MW, mientras que la demanda crece a ritmo de 300 MW a 400 MW por año

LOS ANTECEDENTES DEL PROYECTO.
Paso a paso.
1. En 1976 se realizó una evaluación del potencial hidroeléctrico nacional. El proyecto denominado INA 200 (entre Madre de Dios, Puno y Cusco) fue uno de los más atractivos en todo el país (1.335 megavatios).
2. En noviembre del 2006 se firma un memorándum de entendimiento entre los ministerios de Energía y Minas de Perú y Brasil para formar una comisión mixta permanente en energía, minería y geología.
3. En abril del 2009 se firma un segundo memorándum entre Perú y Brasil de cooperación energética. Se prevé la construcción de 17 hidroeléctricas en Perú, una de ellas sería la de Inambari.
4. En junio del 2008 el Gobierno Peruano otorga una concesión por dos años a Egasur (empresa inscrita en los registros públicos de Puno) para la realización de estudios de prefactibilidad y de impacto ambiental de la hidroeléctrica Inambari (vence en junio del 2010).
5. Egasur ( Empresa de Generación Eléctrica Amazonas Sur) es un consorcio integrado por OAS (51%, empresa constructora) , Electrobras y Furnas (49%). Todas empresas brasileñas.
6. Furnas forma parte del consorcio Madeira Energía (represa de San Antonio del complejo hidroeléctrico del río Madeira). El estudio de impacto ambiental está cargo de ECSA Ingenieros.

GLOSARIO.
Caudal de descarga.
Es el caudal que fluye de los reservorios naturales (lagunas) o artificiales (embalses o presas). El caudal natural, en cambio, fluye por los ríos y proviene de las lluvias, filtraciones y deshielos de las cuencas hidrográficas.
Cuenca hidrográfica.
Conjunto de reservas naturales o artificiales cuyas aguas fluyen hacia los ríos de generación hidráulica de una central.
Embalse.
Gran depósito de agua que se forma artificialmente, cerrando la boca de un valle con un dique, y en el que se almacenan las aguas de un río o arroyo, a fin de utilizarlas en el riego de terrenos, en el abastecimiento de poblaciones o en la producción de energía eléctrica.
Kilovatio.
Unidad de potencia equivalente a 1000 vatios.
Período de estiaje.
Tiempo cíclico en que se registra una disminución de las lluvias, lo cual origina la reducción de los caudales en los ríos.
Sistema de transmisión.
Conjunto de líneas eléctricas con tensiones superiores a 35 kilovatios, subestaciones y equipos asociados, destinados al transporte de energía.
Vertimiento.
Caudal no utilizado de los reservorios (naturales o artificiales) originados por los excesos en los límites de capacidad de los embalses.
POR: NELLY LUNA/SILVIA MENDOZA.
26 jun 2009 Perú: Hidroeléctricas “tendrán enormes repercusiones sociales y ambientales.

“Hay cuantiosa información sobre esos impactos, especialmente en condiciones de la Amazonia brasileña y, la verdad, obligan a reflexionar mucho antes de lanzarse a construirlas” advirtió en un artículo.
Las hidroeléctricas escogidas por el Brasil son Inambari (2,000 MW), Sumabeni (1,074 MW), Paquitzapango (2,000 MW), Urubamba (940 MW), Vizcatan (750 MW) y Chuquipampa (800 MW) cuyas líneas de trasmisión correspondientes serán integradas al sistema brasileño.
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Hidroelectricas
Por Marc DourojeanniEn el rápido proceso de ocupación de la selva peruana, caracterizado durante las últimas décadas por infraestructura vial, explotación petrolera y aurífera, además de las actividades agropecuarias y forestales habituales, ha surgido otro elemento determinante. Se trata de la explotación del potencial hidroeléctrico.
Los presidentes Alan García del Perú y Luis Ignacio Lula da Silva del Brasil lanzaron formalmente, el 28 de abril de 2009, la carrera que debe culminar con la puesta en operación de un número indeterminado de grandes represas en los ríos de la selva alta peruana que, según lo informado, principalmente deben abastecer la insaciada demanda energética del país vecino.
La noticia de la firma del memorando de intenciones entre Brasil y Perú, que entre sus seis puntos contiene uno referente a las hidroeléctricas, fue mucho más comentada en el Brasil que en el Perú donde pasá casi desapercibida, a pesar de su enorme importancia geopolítica, económica, social y ambiental. En esencia, el memorando plantea permitir que el Brasil estudie, financie, construya y opere hasta seis grandes hidroeléctricas en territorio peruano para abastecer sus necesidades de energía, comprando al Perú gran parte de la energía producida.
Las hidroeléctricas escogidas por el Brasil son Inambari (2,000 MW), Sumabeni (1,074 MW), Paquitzapango (2,000 MW), Urubamba (940 MW), Vizcatan (750 MW) y Chuquipampa (800 MW) y, claro, las líneas de trasmisión correspondientes que serán integradas al sistema brasileño. El costo total de las seis obras será del orden de los 16 mil millones de dólares y el primer proyecto seleccionado es el del río Inambari, en la confluencia de Madre de Dios, Cuzco y Puno, que costaría unos 4 mil millones de dólares. Apenas para brindar una idea de lo que se trata, Inambari será, en términos de generación de energía, la mayor represa del Perú y la quinta mayor de América Latina, con un área de inundación de más de 46,000 hectáreas.
Escarbando la información se descubre que las acciones para hacer realidad el proyecto están siendo implementadas desde mucho antes de la firma del memorando. Según informaciones periodísticas, ya está funcionando en el Perú dos nuevas empresas, la Empresa de Generación Eléctrica Amazonas Sur SAC, conformada principalmente por la Engevix, la principal empresa de consultoría del Brasil y la Inambari Gerañao de Energia, un consorcio conformado por las estatales brasileñas Eletrobras y Furnas y por la empresa constructora OAS, que también es de ese país.
Dicen disponer ya de un crédito de 2,500 millones de dolares del Banco Nacional de Desenvolvimento Económico e Social (BNDES).
Los estudios, a cargo de la primera de las empresas nombradas ya estarán siendo realizados por la igualmente brasileña empresa PSR Consultora y sub-contratistas, sobre la base de una resolución ministerial de Energía y Minas otorgada en junio de 2008, o sea casi un año antes de la reunión presidencial.
Puede ser verdad que nada de eso fuera un secreto de estado, pero también es innegable que el gobierno no hizo ningún esfuerzo para divulgar ese acontecimiento tan importante para el devenir nacional. De hecho, los seis proyectos de represas no son nuevos. Ellos fueron ya propuestos en la década de los 70 basándose en un estudio realizado por una empresa especializada (Lahmeyer-Salzgitte r), con financiamiento del gobierno alemán (gtz) y del Banco Mundial. En ese estudio se detectaron numerosas posibilidades, de las que 14 son prioritarias. Los brasileños escogieron las 6 de actas que más les convienen.
A este punto, sin mayor información, es difícil evaluar si la negociación en curso para que el Brasil desarrolle y explote Inambari o las otras represas representará un beneficio para el Perú.
Lo que sí es evidente es que la construcción de grandes represas en los ríos amazónicos tendría enormes repercusiones económicas en términos de endeudamiento externo y, obviamente, impactos ambientales y sociales extremos. Hay cuantiosa información sobre esos impactos, especialmente en condiciones de la Amazonia brasileña y, la verdad, obligan a reflexionar mucho antes de lanzarse a construirlas. Sus impactos directos incluyen desplazamientos humanos importantes, cambios económicos y sociales no siempre positivos, inundación de tierra fértil escasa, deforestación, eliminación de la fauna, alteración del sistema hidrobiológico y de ecosistemas terrestres aledaños, navegabilidad, problemas especiales de contaminación de metano, etc. Los indirectos son peores y se extienden sobre enormes superficies que incluyen invasión de áreas protegidas y de territorios indígenas, más deforestación pues la obra atrae más gente y la energía facilita nuevas especulaciones.
Todos estos problemas serán aún más graves en las condiciones sui generis de la selva alta, pues los valles son estrechos y los elementos de su biota son raros y muchas veces endémicos.
Las empresas ya han comunicado algunos resultados del estudio de impacto ambiental del Inambari. Este, como era previsible, dice en esencia que no hay problema y que los que habrá son fáciles de resolver. Eso es inverosimil cuando ya se sabe, por ejemplo, que el embalse inundará toda la agricultura existente en el área, así como la minería de oro ilegal y varios centros poblados que, además, por las características del valle, no tendrían donde ser relocalizados apropiadamente. También se sabe que se inundará entre 90 y 125 km (dependiendo de la altura final de la represa) de la recién construida carretera Interoceánica cuyo costo es elevadísimo.
Los taludes abruptos de la región no son estables y pueden afectar el embalse. Lo peor es que también inundará parte de la zona de amortiguamiento del Parque Nacional Bahuaja- Sonene y que, para reconstruir la carretera, ésta quedará muy cerca del Parque mismo, amenazando gravemente su futuro. Ya se sabe, por estudios en la misma cuenca, que muchas especies de peces, incluyendo algunos raros, serán drásticamente afectados.
El impacto de las otras represas puede ser mayor o menor que la de Inambari, pero no dejará de tenerlos y peor aún será su efecto acumulado. En el Brasil, por ejemplo, las represas han dejado gran parte del país sin ríos no explotados con una o más obras para fines energéticos, con gravísimas y bien documentadas implicaciones sociales y ambientales. Han generado, por ejemplo, el importante movimiento popular denominado Movimento dos Afetados pelas Barragens (MAB) que reclama un trato justo para las víctimas de esas obras y que para ser atendido invade y ocupa instalaciones de las empresas.
El problema, pues, es muy importante y antes de lanzarse a hacer las obras, como parece ser el caso, debe ser discutido al nivel nacional y no sólo escuetamente expuesto al nivel local, en pequeñas reuniones con campesinos desinformados, donde se enfatizan los supuestos beneficios y se escamotean los problemas. Las preguntas que los promotores peruanos de la obra deben responder son básicamente tres:
1. ¿Cuál es el estado actual de la negociación o el nivel actual del compromiso del Perú con las empresas y el gobierno brasileño en el caso del Inambari y de los otros proyectos? ¿Existe aún posibilidad de discutir el asunto o de buscar otras alternativas?
2. ¿Hasta qué punto el avance de los estudios de factibilidad del Inambari, sin estudios de pre-factibilidad, incluyendo aspectos sociales y ambientales, no demuestra que la obra ya está decidida, Comprometiendo la opción de no hacer la obra, si sus impactos son excesivos, como manda la legislación ambiental?
3. ¿Cuales serán los beneficios para el Perú de un programa hidroeléctrico que, por lo informado, será estudiado, financiado, construido y operado por el país vecino, que también comprará la mayor parte de la producción? ¿Acaso no se tiene en cuenta el riesgo de que es de esperar que la hidroeléctrica sea devuelta al Perú ya sedimentada y obsoleta, a pesar de que nuestro país deberá continuar pagando la gigantesca deuda contratada?
El Brasil y el Paraguay están precisamente ahora confrontando una situación difícil con relación a Itaipí, que fue construido en condiciones similares a las que se plantean ahora para las seis represas peruanas. El argumento brasileño es que el acuerdo
binacional firmado en 1973 ampara su actitud de no pagar más por la energía comprada. Pero el argumento paraguayo es que ellos ni siquiera pueden pagar la deuda asumida por la construcción, porque el Brasil paga un precio vil por la energía que compran en exclusividad. No importa, en este caso, quien tenga la razón, pero el Perú debería estudiar a fondo ese conflicto antes de embarcarse en acuerdos internacionales semejantes, de largo plazo.
Es perfectamente razonable que el Perú venda energía que no necesita a los países vecinos, como el Brasil, tal como cualquier país lo hace con este o cualquier otro recurso. Eso es normal, deseable y forma parte del proceso de integración continental. Pero antes de tomar la decisión debe realizar todos los estudios económicos, sociales y ambientales que garanticen que los beneficios serán mayores que los perjuicios, o sea que será rentable en esos tres términos.
Los beneficios económicos deben asegurar, además, un mínimo de daños sociales y ambientales o las compensaciones adecuadas. Es más, en este caso debe hacerse una evaluación socio ambiental estratégica que aborde la totalidad del programa hidroeléctrico de la Amazonía y no solamente la del Inambari. Una cosa es una represa en la selva alta y otra, muy diferente, son 6 o 14 represas en los principales ríos nacionales. Además, la lectura del estudio de la Lahmeyer-Salzgitter revela que, apenas en el Inambari, podrían haber otras cinco represas para la explotar mejor el potencial. Cada río de la Amazonía podría, en efecto, ser convertido en una sucesión de lagos artificiales, como ya es el caso con varios ríos brasileños. El nuevo Ministerio del Ambiente del Perú debe asumir el problema y exigir los recursos financieros para hacer eso con absoluta independencia.
De otra parte, es difícil entender por qué el gobierno peruano, que actualmente confronta un serio conflicto social en la Amazonía, precisamente por falta de información y discusión de sus acciones, reincide una vez más, adoptando el mismo comportamiento para las hidroeléctricas proyectadas.
La única forma de legitimar este programa es divulgándolo y discutiéndolo seriamente en los niveles nacional, regional y local y en las instancias políticas, académicas y populares. Esperemos que no se repita la triste experiencia de la carretera Interoceánica, que va a ser parcialmente destruida por la represa del Inambari, que fue decidida con estudios socio-ambientales mal hechos e inútiles, pues ya estaba financiada y en plena construcción cuando estos fueron terminados.